Pensar continuamente en el futuro, preocuparte y desarrollar una imaginación excesiva respecto de lo que puede llegar a pasar, y que, por lo general, nunca pasa, tratar de anticiparte al mañana, es realmente agotador. Nuestra mente necesita tener descanso, démosle un poco de paz, y verás que, cuando logres relajarte, todo aquello que te despertaba una desmesurada ansiedad volverá a estar bajo tu control.